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Pertiguero de cabildo y la dama de Quito
Personajes quiteños pertenecientes a la esfera del “poder invisible” que vivían en las edificaciones de la ciudad que estaban ubicadas junto a los templos.
El pertiguero de cabildo tenía como función la administración de la ciudad y la dama de Quito lucir frente a la plebe sus joyas de un gran valor económico.
Los chapetones
Españoles que tras la conquista se ubicaron en la ciudad ocupando los mayores poderes de la ciudad. A estos personajes se los conocía como chapetones porque tenían en sus mejillas unas chapas rojizas que se les hacia al contacto del sol por tener la piel tan blanca.
Pertiguero de la catedral y la señora de clase noble
Los espacios sagrados como los monasterios y templos quiteños constituían el círculo esencial en donde se relacionaban el clero y las señoras nobles. Los unos se dedicaban a la orden religiosa y las otras en cambio al aprendizaje del bordado, la pasamanería, la lectura religiosa y la música.
El Sereno y el borrachito
Personajes quiteños existentes en el siglo XIX y que solían caminar en silencio y soledad por todas las calles de Quito alumbradas con faroles, lúgubres y opacos. El Sereno se encargaba de cantar las horas y tocar un silbato, y el borrachito de regresar a su casa después de haberse pegado unas cuantas copas de aguardiente.
Cantuña y el atrio de San Francisco
Leyenda que cuenta cómo se dio la construcción del atrio de la iglesia de San Francisco de Quito mediante un pacto con el diablo.
Cantuña indígena contratista, al verse atrasado en la entrega de la obra, transó con el maligno para que, a cambio de su alma, le ayudara a terminar el atrio durante la noche. Es así que numerosos diablillos trabajaron mientras duró la oscuridad y al amanecer, al sellar el pacto con sangre, Cantuña se dio cuenta de que en un costado de la iglesia faltaba colocar una piedra; razón por la cuál arguyó que la obra estaba incompleta, y su alma se había salvado.
Las antiguas cajoneras de Quito
Identidades quiteñas cuya ocupación era vender la quincalla (artículos de bazar), en el portal de Salinas conocido también como Municipal, y en el portal Arzobispal.
En ocasiones las cajoneras de acuerdo a la demanda de la población quiteña diversificaban sus ventas con los productos proporcionados por los yumbos de las selvas orientales y occidentales.
En la actualidad a estas identidades se las puede encontrar en el portal del colegio Sagrados Corazones en la plaza de Santo Domingo.
La chola pinganilla y el cholo
Se trata del indio e india que han abandonado su entorno social y buscan insertarse en los círculos populares de la ciudad.
Estos personajes en tiempo de la colonia solían aparecerse en los espacios públicos de la ciudad como identidades fantasmales y anónimas; entre sus ocupaciones estaban el desempeño de oficios artesanales y/o la administración de chinganas.
La Quiteña y el Chagra
Con el tiempo, Quito va cambiando, la chola busca nuevos objetivos de conquista, entre ellos, los chagras que llegan de las fuera de la ciudad. Así surge la Quiteñita y el chagra personajes contemporáneos de Quito que representan al campesino que trabaja el campo y que emigra a Quito a buscar nuevos aires y la quiteña pretenciosa que no pertenece a la clase rica ni noble, pero que posee aspiraciones de una mejor posición social.
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